En esta etapa la respuesta es de lo más sencilla: durante los primeros 6 meses, solo leche (pecho o, si no es posible, fórmula). Nada más: ni agua, ni infusiones, ni papillas.
La leche le da al bebé todo lo que necesita los primeros 6 meses: energía, nutrientes, defensas e incluso el agua. La OMS y UNICEF recomiendan lactancia materna exclusiva durante 6 meses y mantenerla, junto con otros alimentos, hasta los 2 años o más.
Si la lactancia materna no es posible, la fórmula de inicio es una alternativa adecuada y segura. Lo importante es alimentar al bebé a demanda, sin horarios rígidos.
Ofrécele cuando lo pida, de día y de noche; los recién nacidos suelen hacer entre 8 y 12 tomas al día. No hace falta horario.
Piel con piel y primera toma en la primera hora tras nacer. El calostro (primera leche) es oro: nutrición y defensas.
Se relame, busca con la boca, se lleva la mano a la boca, se inquieta. El llanto es una señal tardía: ofrécele antes.
Todos los bebés necesitan vitamina D (400 UI/día) desde los primeros días. En los amamantados, hasta que tomen ~1 litro de fórmula al día.
Una dosis de vitamina K al nacer (la pone la maternidad) previene un sangrado poco frecuente pero grave. Es rutina en todos los recién nacidos.
La leche ya aporta toda el agua que necesita. Dar agua de más a esta edad puede ser perjudicial; el pecho a demanda basta, incluso con calor.
La leche cubre el 100 % de sus necesidades hasta los ~6 meses. Otros alimentos ahora desplazarían la leche sin aportar ventaja.
Hacia los 6 meses el bebé ya está preparado (digestión, riñón y motricidad) para empezar otros alimentos, manteniendo la leche.
Nota: el porcentaje de agua de la leche materna y el mecanismo de "intoxicación hídrica" no proceden de una fuente oficial con cifra textual; se presentan de forma cualitativa. Para fármacos durante la lactancia, la referencia es e-lactancia (AEP). Fuentes: OMS · UNICEF · AEP/AEPap/PrevInfad · AAP · NHS · CDC · ESPGHAN.